Querido Aníbal
No me lo creo, querido Aníbal
Querido Aníbal,
No me lo creo o no quiero creer que no nos vamos a ver, ahora que me han invitado a Cartagena en Murcia porque la edición de El sueño de toda célula que tú editaste fue nominada a un premio en el que nos están leyendo más de 8 mil jóvenes en las tres Cartagenas.
Hace como un año, me mandaste un mensaje para informarme que la edición de Kriller71 estaba nominada para este premio Mandarache; además con generosidad me ofreciste un porcentaje del 5% más alto de lo que normalmente ganamos los escritores y celebramos que el premio comprara un tiraje de miles de ejemplares. Para mí fue un alivio económico importante en el segundo semestre.
A muchas personas les he contado lo hermoso que es este programa del Premio Mandarache porque apoya a no solo a autores—como los premios por obra—, sino a editoriales y a millares de jóvenes que se inscriben al programa y que serán quienes a través de una votación seleccionen dos libros ganadores de los 6 que se han nominado.
Leo la nota del periódico El país en la que anuncian tu inesperada partida y se me encoje el corazón, ya que reconozco las condiciones de sobreesfuerzo que llevaste a cabo para generar uno de los proyectos editoriales y poéticos más valiosos en lengua española y recuerdo como en cada comunicación estaba esa idea de lo difícil que era que saliera el proyecto y cómo siempre salía.
Me resisto pensar en lo frágiles que son nuestros trabajos creativos, porque en el catálogo de Kriller71 rebosa una visión de la poesía generosa, brillante, demodelora, contemporánea, y eso se puede ver en esa maravillosa herramienta que hicieron del Recomendador para que alguien entrara a encontrar el libro idóneo de Kriller71.
Recuerdo la visión de la poesía y de la editorial que diste en la entrevista en el Periódico de poesía de la UNAM:
Siempre digo lo mismo: para editar un libro de poesía, un libro que no me hará rico ni famoso ni guapo, tengo que estar muy convencido, muy apasionado, porque tendré que dedicarle muchas horas de mi vida: horas en las que podría hacer estar con mi hija, o leyendo, o escribiendo, o durmiendo, cosas todas ellas esenciales para mí. Creo que mi labor como editor pasa por ahí, por mantener la coherencia con la radicalidad que originó el proyecto, con que la gente que conoce la editorial sepa, como creo que es el caso, que cada libro ha sido publicado con la convicción de compartir algo valioso.
Hoy es el día de la poesía y tu partida ha dejado una tristeza muy grande en todos los que hemos conocido tu trabajo y que amorosamente hemos compartido contigo, lecturas, correos, la gente que convive entre poemas es así. Me quedo con esta imagen que tomé de tu instagram y con la convicción de que todo lo que has creado como editor y poeta resuene por mucho tiempo.
Hasta pronto querido Anibal, ya habrá oportunidad poética de conversar y tomarnos ese café que nos prometimos en el último correo; agradezco infinitamente que hayas buscado la publicación de El sueño de toda célula, confío en todo el legado que has dejado con esa convicción de compartir algo valioso, porque la poesía es valiosa y requiere cuidados y defensa como los territorios.
Gracias siempre por el privilegio de que mis celulitas estén en Kriller71 y que gracias a eso ahora vaya a encontrarme con el Mediterráneo.
Abrazo grande a cada una de las células de todas las personas que han sentido tu partida, a las de todos los amigos queridos y a las de tu hija.
Retomo tu poema, publicado hoy en ZENDA,
Los animales viejos
Inmóviles, como ramas secas
al sol, los animales viejos.
Los veo caer, iluminarse
con un rayo antes de la tormenta. Caer
vaciando sus pulmones con
un soplo: lanzan
un aire negro que los quema por dentro.
Cuero mal preparado, ese cuerpo
no ha de llevarlos más: al
arroyo. A las estaciones
buenas.
No quieren, ni
saben pensar en redención. La muerte
no los hace diferentes, apenas
indefensos frente a las moscas y el
polvo. Miran
sin pestañear, pero nadie
los llama, ni elogia sus virtudes. Pasan
los días: por qué
la tierra habría de curarlos? Sería mejor
así? Si en el fuego
las patas se retuercen y
quiebran; cómo saber
que se encuentran a salvo?.-




nunca le conocí ni hablé con él, pero leí varios libros que editó y que son parte de mis tesoros. en esa labor hay tanto amor por la poesía y por la difusión de voces/idiomas/maravillas que cuando leí la noticia me llenó de tristeza. Aníbal si que deja un legado enorme, como lector le agradezco infinito ✨✨✨✨✨